UNIVERSOMESTIZO

 
Introducción | Mario Vargas Llosa

UNIVERSO MESTIZO

por Lola Delgado y Daniel Lozano

Un recorte de The New York Times nos dio la idea en septiembre de 2000: en la capital del mundo convivían ciudadanos de todos los países del planeta. Nos propusimos averiguar entonces cuántas nacionalidades lo hacen en Madrid. Y descubrimos con sorpresa que en la Comunidad madrileña viven ciudadanos de más de 150 países. La cifra fluctúa, ya que algunos de los que están hoy, deciden marcharse mañana. Y los que no están, deciden venir hoy.

Casi todos son unos desconocidos para la sociedad, acostumbrada a cruzarse por la calle con latinoamericanos, magrebíes y chinos. Pero la realidad muestra una variedad inimaginable de procedencias: Chad, Kirguizistán, Mongolia, Sri Lanka, Madagascar o Yemen también conforman el Madrid mestizo del siglo XXI.

Hemos investigado sin descanso durante años para averiguar quiénes eran. Más del 95 por 100 de la población del mundo está representada en Madrid. Hemos buscado las mejores historias y seleccionado a una persona de cada uno de los 150 países encontrados. Y una vez elegidos, hemos viajado con ellos alrededor del planeta. Sobrevolamos las guerras que azotan sus países, conocimos de cerca a esas familias que les esperan, nos metimos en sus sueños, en sus pesadillas, en sus trabajos, en sus deseos, en sus esperanzas. Y todo ello intentamos plasmarlo, no sólo en el papel, sino en las miradas que les han lanzado a los fotógrafos. Para ello contamos con un equipo de siete profesionales, con lentes tan mestizas como sus protagonistas: Francis Tsang, Sofía Moro, Alfredo Cáliz, Juan Ramón Puyol, Diego López Calvín, Carma Casulá y Jesús Ubera. Cada uno ha plasmado su ingenio sobre el nuevo Madrid universal. Moro les ha retratado mostrando su entorno personal, "una s veces la imagen habla de su trabajo, otras de su situación, del entorno en el que se mueven habitualmente o de su estado de ánimo". Cáliz, con parecido concepto, acomodaba a sus personajes y esperaba que sucedieran cosas a su alrededor, "moviéndonos con las prisas de la ciudad, buscando una luz bonita y fotografiando mientras me contaban algo de sus vidas". P uyol se marcó un objetivo ambicioso con sus 13 fotografías: "Dentro de muchos años, los hijos de estos personajes verán a sus padres y a su ciudad tal y como eran a principios del siglo XXI". Casulá se ha centrado en las personas y sus lugares, "espacios a los que se sienten vinculados por haberles dado forma, o porque les hacen retornar a sus países de origen y suponen un remanso de paz". Ubera quería que todos los mestizos mirasen desde lo alto la ciudad que están agitando, "para que entre Madrid y el cielo estuvieran ellos". Un proyecto muy peculiar, que para Tsang comenzaba con la llamada de teléfono a los personajes que tenía que retratar: "Los pequeños y grandes matices en la musicalidad de sus acentos me fascinaba". Tsang tampoco olvida las memorables reuniones en que discutíamos sobre las fotos. A pesar de las tensiones propias de cualquier labor creativa, "estoy seguro de que esos momentos nos han hecho crecer como fotógrafos".

Una compleja labor creativa. Y un trabajo de investigación tan arduo como encontrar una aguja en una ciudad. Hay países que tienen en Madrid a un solo ciudadano. Y había que encontrarlo. A algunos los hemos descubierto muy cerca, en la puerta del supermercado, vestido de guardia jurado. Para hallar a otros hemos dado la vuelta al mundo, acercándonos a sus antiguos hogares en el Caribe o Asia para luego recuperarlos en Madrid. Hemos estado en la cárcel de Soto y en el Teatro Real. En un centro de refugiados y en la sede del Arab Bank. En un pueblo de la sierra y en un kebab de la Puerta del Sol.

Reunidos con ellos en largas entrevistas los vimos charlar, llorar y reír. ¿Lo contaron todo? Probablemente no, pero quién no mantiene dentro de su corazón sus grandes secretos... Después llegaron las largas sesiones ante las cámaras en las que los fotógrafos lograron captar esos secretos y convertirlos en miradas, en gestos, en guiños.

La obra cuenta las aventuras y desventuras de estos nuevos madrileños del Universo Mestizo. Intentamos evitar que las historias de vida se repitan, aunque a veces eso ha resultado imposible. Queríamos que la diversidad profesional y humana fuera muy amplia. En el libro aparecen desde músicos de Rumanía, Nueva Zelanda y Armenia que forman parte de la Orquesta Sinfónica de Madrid hasta un niño de la calle colombiano. También hay héroes del 11-M; actores de Gambia, Chile y Mali; refugiados africanos y asiáticos; banqueros árabes y petroleros caribeños; una paracaidista dominicana y un torero mexicano; bailarines de Malasia, Albania y Yugoslavia; un cura hutu y un biólogo tutsi... Y deportistas, albañiles, aventureros, médicos... Hasta un cuentacuentos de Camerún y un drag queen de Brasil. Tampoco faltan la pesadilla de las pateras y los saltos vertiginosos a las vallas de Ceuta y Melilla.

Este crisol de personajes retrata a una sociedad en constante transformación a través de estos nuevos madrileños. Cada uno de ellos, de un país diferente. No se trata, por tanto, de un trabajo sobre "inmigrantes", sino sobre "extranjeros", llegados a Madrid por múltiples y diferentes motivos: económicos, amorosos, profesionales, aventureros...

Así es la vida de los mestizos que nos cruzamos por la calle, de nuestros vecinos y de nuestros compañeros de trabajo. De quienes nos atienden detrás de un mostrador en una tienda o nos hacen más alegre un paseo de domingo por la calle con su música. Del camarero que nos sirve en un restaurante y del actor que nos ayuda a soñar en el teatro. Del fontanero que nos arregla el grifo o del albañil que construyó nuestra casa. Del señor con el que nos topamos todos los días en el Metro o de la figurinista que viste a los actores de época de nuestras películas favoritas. O de los niños que suben al autobús cuando salen de su aula mestiza. O del científico que trabaja mirando a los astros. Así es su vida. Así es nuestra vida.